miércoles, 13 de febrero de 2013

Un minuto, un año, un siglo

No importa lo que dure. Creéme que no importa. Un minuto, un año, un siglo. Pero mientras dure, decime que es para siempre, que vamos a alcanzar la eternidad con las raíces de este amor que crece para adentro y desde adentro nos empuja al cristal de la risa, al silencio que late con corazón de pájaro.
Mientras dure, decime que vamos a alcanzar la eternidad con este amor... y yo me sentiré pequeña, mientras tiembla mi carne con leves aleteos de mariposas nuevas.